31 de julio de 2011

la guerra interminable

Para él, probablemente sea yo la que le arruina la vida, la que lo hace ponerse mal... pero yo pienso lo mismo de él. ¿Quién tendrá razón? Es una guerra; una guerra que tiene treguas, pero siempre resurge. La paz nunca va a ser eterna; ojalá lo fuera, pero no.
Dice cosas que no son porque no me entiende. Se queja de que no lo escucho, y él en realidad no me escucha. ¿Será así o seré yo la que lo siente así?
Lo mal que me siento no tiene explicación. Es tan triste tener por padre a una persona que sufrió tanto... se descarga en vos, se descarga en vos una y otra vez, te echa la culpa del pasado que tuvo, aunque vos ni existías. Y te dice que sos insolente, que no tenés cara, que él te da todo y vos lo desprecias... cuando en realidad te dio un par de pesos y vos los valoraste porque sabés cómo fueron las cosas, y lo entendés. Para él es un montón porque él no tenía nada, y vos lo sabés, pero una vez cada tanto necesitas pedirle. Y él siente que le pedís demasiado, y te toma de desagradecia.
Siempre es lo mismo, sos una desconsiderada que tiene la capacidad de ponerlo mal en un segundo y sacar lo peor de él. Y vos te sentís mal, porque vivís conciente de lo que él pasó e intentás no hacerlo recordar todo eso... para que después seas la culpable de todo.
Él te dice que no valorás... ¿no será él el que no valora? ¿No será él el que no se da cuenta de que ahora todas las adolescentes normales salen una vez a la semana como mínimo y gastan un montón de dinero, sin contar los gastos por ropa y el saldo del celular? Yo en tiempo de colegio salgo sólo a la casa de mis amigas para no gastar, y si voy a algún lado donde tengo que gastar dinero, gasto el mío... lo que me sobra de lo que me da para pagar el saldo del celular por mi cuenta, que no es casi nada. Nunca le pido porque sé que se pone así...., ¿por qué iba a ser diferente esta vez? Ni siquiera me da plata para comprar libros, que es lo que en realidad me interesa.
Me prometí que no iba a llorar y acá estoy, haciéndolo. Me siento mal porque, aparte, me siento culpable. Muy culpable. Una parte de mí me dice que soy una estúpida por sentirme así, que yo no tengo la culpa de nada, que tengo que darme cuenta de que él es el culpable de lo que hace, de cómo me hace sentir, de lo mal que se porta conmigo; la otra me dice que soy una estúpida por haber intentado que me entendiera.
Ahora viene y me dice nuevamente que yo tengo la culpa, me viene a decir que soy una mentirosa y que lo trato mal, que lo basureo. Bueno, él me dijo que yo doy vuelta las cosas, que vivo mintiendo, y yo le dije que no era así; con eso, él sacó la conclusión de que yo lo estaba tratando de mentiroso. A mí me duele que digan que miento, es horrible porque yo antes vivía mintiendo, y ahora ya no. Pero él no se dio cuenta de eso... capaz porque cuando cambié estaba demasiado ocupado con su trabajo como para darse cuenta.
Como siempre: demasiado ocupado tratando de darnos cosas materiales que él no tuvo (siempre que las considere necesarias, por supuesto), y sin tiempo para darse cuenta de que eso no es lo más importante. De que yo quería un papá, no un cajero automático.

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