24 de junio de 2010

exceso de problemas en apariencia intrascendentes

Muchas pruebas para las que estudiar, poco tiempo. Ese es el patrón en el que vivo ultimamente.
En un torbellino de materias, notas, secretos, mentiras, esperanzas, desilusiones, felicidad, tristeza, compadecimiento, dudas, miedo...
El único que me salva es mi libro; me ayuda a despejarme, a salir de la realidad por un momento y concentrarme en crear la vida de otra persona.
Pero el resto del día vivo con demasiados problemas, y sólo una mínima parte tiene una solución rápida.
¿Cuando voy a verlo? ¿Se va a llegar a alguna parte?
¿Es verdad o es mentira todo? Si es verdad, ¿cómo sigue mi vida?
¿Qué está pasando entre estas cuatro paredes que no sé? ¿Qué me ocultan?
¿Cómo voy a hacer para aprobar este año? Si no doy a basto ahora, ¿cómo voy a hacer el próximo?
Mi cabeza es un desastre; mis pensamientos son un montón de hojas dispersas en una habitación que hay que ordenar, y si no hago eso primero nunca me voy a enterar de cuánto me hubiera costado tercer año.
Así que a respirar hondo y a limpiar la mente cual habitación desordenada...

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