dos ancianos + un hermano menor - padres = practica soledad
La vida se tuerce un poco cuando pasan estas cosas. En estos momentos, vivimos patas arriba. Sobre todo porque la más responsable de los cuatro soy yo, por más que mis abuelos vivan solos y lo logren. Estoy todo el día intentando convencerlos de que dejen de preocuparse por esto, hagan aquello y, sobre todo, de que no le presten atención a los caprichos de mi hermano. Me la complican demasiado.
Pero bueno, yo elegí esto. Preferí quedarme acá haciendo de niñera de mis abuelos y mi hermano a cambio de no tener que viajar 12 horas en coche, y no me arrepiento. La verdad, la mayor parte del tiempo es divertido. Es decir, prácticamente no hay reglas. Claro, cuando estás a cargo de dos personas que no tienen ni tiempo para ocuparse de sus propios problemas, estás prácticamente libre. Puedo hacer lo que quiera, cuando quiera y como quiera hasta que se termine el plazo, pero siempre en la casa, porque no puedo dejarlos solos. Si es durante unos días -como es el caso-, con eso me basta.
Esto es la total independencia; voy por mi cuenta, pero siempre atendiendo a los otros tres cuando lo necesitan, más que nada a mi hermano.
Se siente extrañamente bien vivir así, aunque no llego a entender del todo el por qué.
Tal vez es por la sensación de libertad que me abruma... el saber que no hay manera de que alguien me obligue a hacer algo. Las responsabilidades son otra cosa, y no me molestan debido a su escasez.
Soy independiente de todo y de todos, y no estoy sola... es increíblemente hermoso pensar así.
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