21 de enero de 2010

injusticia

La injusticia no está verdaderamente en la pobreza o en las cosas materiales que unos poseen y otros no; la injusticia está en las acciones de la gente que perjudican a otros de manera que no les dejan más elección que hacer algo malo para ellos mismos. Cuando la gente es egoísta y otra persona tiene que pagar por ello sacrificando algo. Cuando las personas con increíble maldad tienen armas imbatibles para someter a los otros a su voluntad, aún contra su propia felicidad.
No parece que fuera posible algo así, pero lo es. Hay armas indiscutiblemente poderosas que someten a otras personas a hacer cosas que ni siquiera querrían concebir; esa es la injusticia verdadera. La injusticia de la limitación de opciones, de la privación de la libertad, del impedimento de felicidad de otra persona por puro egoísmo; del juzgar mal a una persona y no poder evitar el pensar mal de ella, por más que no tenga nada que ver.
La injusticia está horriblemente presente, y hace que personas que no deberían sufrir la pasen mal, muy mal, por hacer "lo correcto".
Increíble, pero cierto.

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