22 de noviembre de 2009

"Había dejado inconcluso el plan perfecto hacía mucho tiempo, pero no me había dado cuenta de que, en ese mismo momento, había comenzado a seguir otro plan, uno completamente improvisado, que aún así merecía esa denominación; uno cuyos pasos a seguir eran tan claros como invisibles; uno que se iba creando solo a medida que pasaba el tiempo, y que yo seguía por puro impulso, sin intervenir en su creación.
Y, contra todo pronóstico, había funcionado: ese momento que tanto había anhelado era la culminación de ese plan improvisado; era la situación que el plan perfecto no había llegado (y nunca hubiese llegado) a obtener.
El plan imperfecto había resultado victorioso."

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