Eras todo para mí,
mi vida entera giraba en torno a tí,
y aunque no me registraras
yo persistía porque te amaba.
Eras perfecto, simplemente eso
fuiste por mucho tiempo el protagonista de todos mis sueños.
Obviamente, tenía los ojos vendados,
la verdad salió a la luz en el momento menos esperado.
Era una máscara, un engaño
la persona que en realidad sos es para mi un total extraño,
por fuera sos el más divino
y por dentro sos tan distinto...
Nunca pensé que esa cara podía tener un lado oscuro,
no lo creía, pero era todo un truco.
Vos sos en realidad la maldad,
mientras tu otro yo es la personificación de la bondad.
Mientras pienso en todo este tiempo la depresión me inunda,
pues no había persona a quien más yo deseara.
Ahora lo que deseo es no haberte conocido nunca,
e intento olvidarte con toda mi alma...

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